Movimiento Ciudadano mantiene una estrategia nacional orientada a competir con una identidad propia y sin depender de alianzas con los partidos tradicionales.
La organización pretende presentarse como una alternativa para ciudadanos que no se identifican con Morena, PAN o PRI.
Su discurso busca apoyarse en perfiles jóvenes, gobiernos locales y propuestas vinculadas con la participación ciudadana.
El desafío será convertir esa narrativa en estructura territorial y candidaturas competitivas en los estados.
Competir por separado puede fortalecer la identidad del partido, aunque también implica asumir mayores costos electorales y organizativos.


